En el laboratorio, una planta propagada in vitro crece sobre un medio de cultivo que le aporta los nutrientes que necesita para desarrollarse. Ese medio es, por así decirlo, su dieta.
¿Y si pudiéramos cambiar los ingredientes de esa dieta para que la planta saliera más fuerte?
Esa es la pregunta que hay detrás de BIODIVA, un proyecto de I+D en cooperación financiado por el CDTI con Fondos FEDER. El pasado 27 de octubre reunimos por primera vez a todo el consorcio en nuestras instalaciones.
Una receta con margen de mejora
Los medios de cultivo que se usan habitualmente en la propagación in vitro se basan en sales minerales. Funcionan, y llevan décadas haciéndolo. Pero dejan abierta una pregunta: ¿podrían algunos de esos ingredientes sustituirse por compuestos orgánicos y, de paso, ayudar a la planta a responder mejor al estrés?
En BIODIVA exploramos esa posibilidad con metabolitos orgánicos. El objetivo de fondo es tener plantas mejor preparadas para condiciones difíciles, algo cada vez más importante en un contexto de cambio climático.
Del papel al invernadero
Como en toda investigación, se empieza por el papel. Ahora mismo estamos en la fase de estudio: revisamos lo que ya sabe la ciencia, elegimos los candidatos más prometedores y diseñamos los nuevos medios.
Después llegará la prueba de verdad: ensayarlos en el laboratorio y en invernadero, y mirar dentro de la planta para entender cómo responde. No basta con que crezca: queremos saber si está mejor preparada para el estrés.
Una IA que aprende a anticipar
La otra mitad del proyecto es digital. Todo cultivo in vitro empieza con un explanto, el pequeño fragmento de planta del que parte el proceso. Saber pronto cuáles van a salir adelante permite tomar decisiones antes y planificar mejor.
Por eso, Babel Innovation Lab y Leitat están desarrollando una inteligencia artificial que aprende de datos e imágenes de nuestro proceso validar para predecir el éxito o el fracaso de los explantos. La acompañará un gemelo digital: una réplica virtual del proceso.
Cinco equipos alrededor de una misma mesa
BIODIVA reúne perfiles muy distintos. Babel Innovation Lab coordina el consorcio y aporta la parte de datos e inteligencia artificial. Ecoforce suma su conocimiento en nutrición vegetal. La Universitat Politècnica de València (UPV) y Leitat participan como organismos de investigación. Y en Meristec aportamos la experiencia en propagación in vitro, además del laboratorio y el vivero donde se harán buena parte de los ensayos.
En esta primera reunión compartimos avances, preparamos el primer hito del proyecto, que se cierra el 31 de octubre de 2026, y organizamos cómo fluirá la información entre socios. Ecoforce, la UPV y Leitat nos acompañaron en persona; Babel Innovation Lab participó en remoto.
Cerramos la jornada recorriendo juntos el laboratorio y el vivero. Ver el proceso en directo ayuda a que todos hablemos el mismo idioma, desde quien diseña un medio de cultivo hasta quien entrena un algoritmo.
Lo que viene
Con el primer hito cerramos la fase de estudio y diseño y empezaremos los ensayos en planta. Es I+D en curso: hoy compartimos preguntas y objetivos, no resultados. Cuando lleguen, los contaremos aquí y en nuestro LinkedIn.
Por qué importa al sector
Para viveros y plantadores, BIODIVA apunta a tres mejoras:
- Medios de cultivo más sostenibles, con menor dependencia de las sales minerales.
- Plantas mejor preparadas para el estrés, algo cada vez más relevante con el cambio climático.
- Decisiones más tempranas en el laboratorio: anticipar qué explantos saldrán adelante ayuda a planificar la producción con más precisión.
Son objetivos de un proyecto en su primera fase, no resultados. Los iremos contando a medida que lleguen.

Este proyecto ha recibido financiación de CDTI con Fondos FEDER 2021-2027 a través del programa de ayudas Consorcios Regionales Innterconecta STEP. Proyecto subvencionado por el CDTI y apoyado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Esta publicación refleja únicamente la opinión de su autor; ni el CDTI ni la Comisión Europea son responsables del uso que pueda hacerse de la información que contiene.