NOGAL PARA NUEZ

LA ALTERNATIVA MÁS RENTABLE

Meristec propone una de las alternativas de cultivo más rentables en España: el nogal para nuez. Uno de los frutos más consumidos en el mundo, entre el que existe una amplia oferta varietal que requiere de una adecuada selección, un correcto diseño de plantación y una formación de los árboles esencial para su productividad.

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Variedades de fructificación terminal. Producción en la periferia del árbol que necesita gran tamaño para conseguir una elevada producción. Su techo productivo es bajo (2.500 Kg/Ha; 3.000 en casos excepcionales). Son variedades terminales FRANQUETTE y HARTLEY.

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FRANQUETTE

Variedad tradicional más utilizada en Francia. Es de fructificación terminal, lo que limita su techo productivo. Es tardía de entrada en producción, tanto de flores femeninas como de amentos. Su utilización en Francia se ha extendido bastante, dado que su brotación tardía la hace menos sensible a enfermedades criptogámicas de primavera (bacteriosis, antracnosis). Precisa polinizadores extratardíos, como Ronde de Montignac o Meylannaise. Excelente calidad de nuez.

HARTLEY

Variedad californiana más plantada por su antigüedad. Tiene un elevado % de fructificación terminal con un bajo rendimiento en grano. El árbol no es muy rústico, y su madera puede ser afectada por Erwinia nigrifluens. Está en desuso tanto en California como en Europa.

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Variedades de fructificación lateral. Producción en los brotes de cada rama, por la que no es necesario acrecentar su tamaño. Su techo productivo es alto (llega hasta 8.000 Kg/Ha según condiciones). Son variedades laterales: CHANDLER, VINA, HOWARD, TULARE, LARA, SERR, SUNLAND, FERNETTE® y FERNOR®.

CHANDLER

Variedad seleccionada por la Universidad de California en 1979, muy apreciada por la gran calidad de su fruto: grande, liso, buen sellado y color de grano muy claro. Moderada sensibilidad a bacteriosis y altamente productiva. Alcanza un 80-90% de fructificación lateral. El tamaño del árbol es mediano y vigoroso. Produce cosecha medio-tardía y necesita como polinizadores a Fernette, Franquette o Cisco. Es la variedad más recomendada para iniciar plantaciones. No se recomienda en tres circunstancias: si no hay suficientes horas de frío (aproximadamente 800 h), si la temperatura veraniega no está habitualmente por encima de los 25-30ºC, y el riesgo de heladas tardías de primavera se extienden más tarde de la 2ª semana de mayo.

VINA

Árbol de excepcional productividad. Produce un 80-90% de fructificaciones laterales. Su nuez es grande con color de grano claro y buen sellado. Tanto su brotación como su cosecha son medio-tempranas y puede ser polinizada por Tehama, Chandler o Howard. Como inconvenientes, presenta su alta sensibilidad a la bacteriosis y al golpe de calor. Por lo que es un árbol que no se planta mucho con cierto porte llorón difícil de formar de eje.

HOWARD

Forma parte de la misma selección de Davis en la que se obtuvieron Serr, Chandler, Sunland o Tulare. Cosecha en media estación (entre 7 y 10 días antes que Chandler), lo que la hace más interesante cuando ya se hayan plantado muchas hectáreas de esa variedad. Tiene de 80-90% de fructificación lateral. Desborra algo antes que Chandler, y su nuez es grande con buen sellado. Su grano es claro en un 90% y presenta una muy buena calidad de fruto. Árbol de pequeño a medio tamaño difícil de cultivar por su bajo vigor. La hace apta para plantación en alta densidad (7×3,5) en plantaciones en seto, que pueden llegar a ser muy productivas (de 6 a 6.500 Kg/Ha). Polinizadores adecuados: Fernette, Franquette o Cisco.

TULARE

Variedad seleccionada por Davis en 1979. Árbol muy vigoroso de la línea genética de Serr, que se ha utilizado en plantaciones intensivas con resultados irregulares. Poco exigente en horas frío (600-650, en el nivel de Howard). Muy productiva, con buena calidad de nuez de gran calibre y llenado de grano, aunque su cáscara es bastante rugosa y el color de su grano más oscuro que el de Chandler. Brotación una semana anterior a Chandler que precisa los mismos polinizadores. Una alternativa a Chandler para evitar problemas en la recolección, ya que madura una semana antes. Nada recomendable en zonas con potenciales heladas tempranas de otoño, ya que su extremado vigor la hace difícil de parar vegetativamente y el riesgo de daño por helada es muy elevado. Tampoco en zonas de potenciales heladas tardías de primavera.

LARA

Variedad obtenida por un viverista francés, aunque su origen parece tener una estrecha relación con el programa de mejora de Davis. Brota a mediados de abril. Su fruto es de calidad media, interesante fundamentalmente para producción de nuez en fresco. Se utiliza en plantaciones muy intensivas, con elevadas producciones. Sus polinizadores son los mismos que para el grupo de Chandler. Se recomienda su utilización en zonas donde las temperaturas de verano no son lo suficientemente altas como para que Chandler crezca bien (25ºC de máximas o inferiores).

SERR

Variedad californiana obtenida por Serr y Forde en Davis. Nuez grande con sellado limpio y muy productiva. Árbol grande y extremadamente vigoroso, maduración y brotación precoz con elevada resistencia a fríos invernales (pero no heladas). Produce un 65% de yemas laterales. Sus polinizadores son Chico, Pedro y Tehama. No se recomienda en zonas con potenciales heladas tardías de primavera, además de ser sensible al golpe de calor. Tiene un elevado porcentaje del llenado del fruto, lo que la convierte en la más recomendable para la producción de grano. Variedad sensible a PFA (Pistillate Flower Abortion): un problema relacionado con el exceso de polen.

SUNLAND

Variedad seleccionada en 1979 por Davis. Brotación medio-temprana con cosecha medio-tardía. Muestra una productividad potencial muy elevada de 80-90% de fructificación lateral. Nuez muy grande con excelente sellado. Árbol de moderado tamaño en su madurez, aunque muy vigoroso durante su juventud. Polinizadores adecuados: Vina, Chico y Tehama. No se planta mucho en Europa ni en California porque requiere mucha agua y porque es muy sensible al golpe de calor.

FERNETTE®

Se ha seleccionado como polinizador. Procede del cruzamiento Franquette x Lara. Su vigor es medio y se adapta bien a plantaciones en seto. Tiene fructificación lateral, aunque muestra una productividad ligeramente inferior a la variedad base. Su brotación es tardía y la calidad del fruto es buena. Puede comercializase sin problemas mezclada con su variedad base. También precisa frío en invierno. Esta variedad es muy buen polinizador para Chandler y su grupo (Howard, Tulare), siendo muy precoz en la producción de amentos (se comienzan a ver en el 2º año de plantas injertadas de 2+1). Variedad registrada por el INRA (Institut National pour la Recherche Agronomique) francés.

FERNOR®

Procede del cruzamiento Franquette x Lara. El vigor del árbol es de tipo medio y su porte es más bien erecto. Se adapta bien a las plantaciones en seto con formaciones en eje tipo plano. Tiene fructificación lateral, pero su productividad, comparada con Chandler, parece ser ligeramente inferior. Su brotación es tardía, parecida a la de Franquette. La calidad del fruto es excelente, aunque la nuez no es espectacularmente grande. El grano es tipo extra-light en casi el 100% de los casos. Como sus parentales precisa frío en invierno para no tener desarreglos vegetativos que afecten a su productividad. Variedad registrada por el INRA (Institut National pour la Recherche Agronomique) francés. Recomendable en algunos casos en los que las heladas tardías pueden comprometer la viabilidad de Chandler y también en zonas más frías del continente (norte de Francia e Inglaterra).

Resolvemos tus dudas

¿Qué es más interesante, producir madera o nuez?

Los criterios para decidir el tipo de explotación a desarrollar son meramente económicos.

Producir nuez supone invertir en un cultivo muy rentable, con retorno a corto-medio plazo (comienzo de entrada en producción entre el 6º y 8º año), que requiere de una inversión en activos fijos (maquinaria de recolección, instalación de procesado) que, al mismo tiempo que incrementan la rentabilidad del proyecto, determinan la existencia de una relación entre superficie y rentabilidad (a mayor superficie, más sencillo resulta amortizar los activos que se adquieren).

Producir madera implica una rentabilidad extraordinaria (mucho más elevada que la de la nuez) con un plazo de retorno largo (entre 22 y 25 años). No es necesaria la adquisición de equipamientos, más allá de la instalación de riego y maquinaria de labores (ésta última se podría arrendar, para el caso de pequeñas explotaciones), lo que hace que la rentabilidad no tenga una relación tan dependiente de la superficie. La dedicación necesaria es mucho menor en tiempo y recursos, por lo que profesionales de otros sectores suelen tener más facilidad para producir madera que nuez, en terrenos que no piensan utilizar para otra actividad, y que se están revalorizando cada año por el sólo hecho de haber plantado nogales (cuyo valor se incrementa mientras crecen).

En definitiva, si se precisa disponer de liquidez a medio plazo obtenida de nuestro proyecto con nogales, es mejor idea emprender una plantación para nuez. Si lo que se pretende es desarrollar un “plan de jubilación o de inversión” de muy elevada rentabilidad, con riesgo casi nulo y dedicación muy reducida, la producción de nuez se convierte en una alternativa muy interesante.

¿Es rentable producir madera y nuez con el mismo árbol? ¿Y en la misma plantación?

Cada tipo de producción tiene sus propias exigencias, que son muy diferentes entre sí. Por ejemplo, para producir madera es necesario formar árboles con fustes de altura elevada (más de 5 m) y gran diámetro, que estén libres de heridas de ramas gruesas. Sin embargo, un estudio francés indica que en una plantación de nogal de nuez cada 20 cm que levantamos del suelo la rama productiva más baja, incrementamos en un año la entrada en producción crucero de la plantación; en términos gráficos para conseguir un fuste limpio de ramas de 5 m de altura tendríamos que aplazar la entrada en producción crucero de la explotación en ¡25 años! Está claro que ambos sistemas son poco compatibles. Puestos a optimizar rendimientos, las variedades utilizadas para producir nuez tienen características completamente diferentes que las que se usan para producir madera (en algunos casos, híbridos con elevado grado de esterilidad, que prácticamente no producirán nueces para dedicar casi toda su energía a producir madera).

Aunque vender un árbol cuya madera, después de estar 25 años produciendo nueces, tenga un gran valor de mercado, sería un argumento comercial interesante hemos de desechar la posibilidad de usar el mismo árbol para producir nuez y madera al mismo tiempo.

Producir nuez y madera (en árboles diferentes) en la misma plantación puede ser una situación diferente. Incrementar inicialmente el marco de plantación de una explotación con el objetivo final de producir madera con nogales para producir nuez (por ejemplo, en una plantación a 8×8 m intercalar a 4 m nogales de nuez) podría tener un efecto beneficioso los primeros años (incremento de la competencia, mejora de la dominancia apical y rectitud de los árboles maderables, reducción de las necesidades de poda de formación) y nos permitiría producir nuez hasta que la competencia obligue a clarear (cortar) los nogales de fruto para maximizar el desarrollo de los de madera.

En cualquier caso, este tipo de explotaciones están en estudio. Hay que valorar aspectos como la influencia del mayor crecimiento en altura de los nogales maderables en la disponibilidad de luz para los nogales de fruto, el incremento de coste que supone la utilización de insecticidas en una plantación de madera que, en otras condiciones, no los necesitaría y, en definitiva, si el incremento de la inversión es verdaderamente rentable.

En estos momentos, la mayor parte de las explotaciones de nogal que se están desarrollando tienen un objetivo único claro: bien sea producción de nuez o de madera.

¿Cuál es la mejor variedad o clon que puedo utilizar?

La respuesta es muy sencilla: la que mejor se adapte a nuestras condiciones edafoclimáticas. Dependerá de si nuestro clima es muy frío, cálido, si tenemos heladas tardías de primavera, suficientes horas frío o no, si nuestro suelo es calizo, profundo, arcilloso…

Consideramos de suma importancia utilizar el material que mejor funcione en las fincas de nuestros clientes. Es mucho más fácil conseguir el material vegetal adecuado para nuestras condiciones que tratar de adaptar las condiciones de nuestra finca (lo que en muchos casos puede resultar imposible) al material que se nos ofrezca.

Meristec dispone de una amplia diversidad de variedades y clones, tanto para producir nuez como para producción de madera. Si desea conocer cuál es el material que más rendimiento le va a proporcionar en su explotación solicítenos información personalizada de forma gratuita a través de nuestro departamento técnico-comercial.

¿Por qué es tan rentable producir nuez?

En un país con una importante producción agrícola, como es el nuestro, resulta curioso encontrar un producto con una balanza comercial tan deficitaria como la nuez. España está consumiendo más de 45.000 Tm anuales de nuez y no llega a producir ni 13.500 Tm. Es uno de los mayores importadores mundial de nueces. El consumo per cápita en nuestro país ha superado el Kg por año, mientras que la media de consumo en el resto de la UE está alrededor de los 200 g. Las expectativas de incremento de consumo superan las del incremento de la producción, y la nuez producida en nuestro país es más demandada que la californiana, con unos precios que, dada su mayor calidad, se mantienen más elevados que los de la competencia exterior. La demanda está, pues, garantizada.

El nogal es un cultivo que se puede mecanizar integralmente, desde la poda hasta la recolección; sus costes de cultivo vienen a ser alrededor del 50% de los de un frutal convencional. La nuez es, además, un fruto seco que se conserva fácilmente en condiciones de almacén agrícola, evitando los problemas ligados a los productos perecederos y permitiendo la comercialización en el momento más interesante del mercado.

El mercado español de la nuez se encuentra en una situación excelente, pero, dado que nos encontramos en un mercado global, ¿qué sucede en el resto del mundo? ¿Qué se espera en los próximos años?

Comenzando por la demanda, la tendencia de los principales países consumidores es claramente alcista. España es el ejemplo más claro: ha pasado de consumir 30.000 Tm en 2001 a cerca de 45.000 en 2010. Estos datos convierten a este país en uno de los mayores importadores mundial de nueces en la actualidad.

El ejemplo es similar en otros países, especialmente dentro del entorno de los más industrializados. La nuez es un alimento cuya demanda mundial crece día a día, por sus excelentes cualidades saludables. La FDA ha declarado la nuez como alimento funcional, siendo el primer (y, hasta el momento, el único) alimento que permite etiquetar indicando que “una dieta en nueces puede disminuir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas”), hasta el punto de que la OMS recomienda un consumo mínimo de 0,8 Kg/habitante y año, que es alcanzado solamente por 18 países de todo el mundo; de hecho hay más de 130 países con consumos inferiores a 0,5 Kg/habitante y año, entre los que se encuentran un buen número de los considerados como desarrollados y varios de los más densamente poblados del planeta (Canadá, Francia, China, Dinamarca, Suecia, Reino Unido o Japón, por ejemplo). Todo indica que el potencial para el incremento del consumo de nueces en el mundo es muy elevado.

Revisando la situación de los principales productores mundiales, el mayor productor es China, pero su producción apenas cubre su propio abastecimiento, y, si tenemos en cuenta que su consumo per cápita y año es relativamente reducido (0,37 Kg), lo más probable es que este país se convierta en importador de nueces (su consumo ha aumentado en los últimos 5 años un 5% más que su producción). El mayor exportador del mundo Estados Unidos (California) es el 3º productor del planeta (detrás de China e Irán) con algo más de 457.000 Tm/año en 2010. Sin embargo, dado que un 45% de su producción está destinada al mercado estadounidense, lo que significa que el primer exportador mundial sólo vende fuera de sus fronteras un 55% de su producción. El segundo productor mundial, Irán, (475.000 Tm/año) consume algo más de lo que produce, al igual que el 4º (Turquía, 178.000 Tm/año) y el 5º (Ucrania, 87.000 Tm/año). En definitiva, de los mayores productores mundiales de nueces, que suman más del 90% de la producción total, sólo hay 6 países con balanza comercial positiva en este producto, con exportaciones netas entre los seis de menos de 470.000 Tm/año de un total de producción mundial de 2.850.000 Tm en el año 2010 (Datos: FAO).

Sirva como resumen gráfico el siguiente dato: si sólo los países desarrollados cuyo consumo de nueces es inferior a 0,5 Kg por habitante y año incrementaran el mismo hasta 0,7 Kg/habitante y año, se necesitaría un incremento de la producción de más de 250.000 Tm, que, a tenor de la cifra de exportaciones netas mencionada, es absolutamente imposible de ser abastecido por los productores actuales. Con ello, aún se estaría por debajo de las recomendaciones de consumo de la OMS. En definitiva, las expectativas de incremento del consumo de nueces están muy por encima de las posibilidades de aumento de la producción.

Si a estos datos añadimos el factor de tratarse de un cultivo mecanizable integralmente, desde su poda hasta la recolección, con dependencias mínimas de mano de obra, el establecimiento de plantaciones de nogal se convierte en una actividad económica de extraordinario interés para el sector agrícola de los países desarrollados.

¿Qué competencia se puede esperar de la nuez de California?

California es el primer productor mundial de nueces con una extensión total de más de 100.000 Has plantadas que están produciendo más de 300.000 Tm/año (2006). El cultivo se ha desarrollado comercialmente en aquel estado norteamericano desde hace unos 100 años, y el gran volumen de negocio generado anualmente ha promovido un gran desarrollo técnico tanto de las plantaciones como de sistemas de procesado y conservación del producto. El Departamento de Fruticultura de la Universidad de Davis es el Centro de Investigación que más trabajo desarrolla sobre la producción de nueces, y el que más variedades ha registrado en la historia. De hecho, la mayor parte de las variedades de nuez utilizadas en las plantaciones modernas en todo el mundo proceden de Davis.

Sin embargo, el volumen de exportaciones de EEUU es del 55% de su producción anual. El consumo interno es muy elevado, y continúa creciendo, motivado por las excelentes cualidades saludables de la nuez.

España es uno de los mayores importadores mundiales de nueces (más de 45.000 Tm/año), y su principal proveedor (para más del 80% de sus compras exteriores) es, precisamente, California. Curiosamente, fueron unos monjes franciscanos españoles los que introdujeron la especie (el nogal común, Juglans regia, L.) en California. De hecho, la nuez californiana es la que mayoritariamente más vemos en nuestros comercios.

Sin embargo, muchos de nosotros hemos apreciado que ciertas nueces locales, conocidas como “del país” (que no son, ni más ni menos, que nueces de árboles de semilla producidas localmente; por eso se las ve más pequeñas, o de tamaño más variable, con grano más pequeño, y más oscuras, tanto exterior como interiormente) tienen más y mejor sabor que las nueces de California. Incluso, muchos consumidores las prefieren. ¿A qué se debe esta diferencia de sabor?

Fundamentalmente, al procesado que los californianos dan a sus nueces. Los exportadores de aquel estado americano están condicionados por el tránsito (en barco) que precisa su producto para llegar a sus principales mercados de exportación. Desde que el producto se cosecha y procesa hasta que entra en los canales de distribución europeos (sus principales clientes) transcurren más de 45 días, período que ha permitido a todo el producto local o próximo haber sido introducido ya en dichos canales. Acortar ese tiempo supone conseguir mejor precio (ley de mercado de todo producto agrícola), por lo que los nucicultores californianos lo intentan por todos los medios técnicos posibles, como:

acelerar la maduración mediante productos químicos (derivados del etileno): lo que provoca una disminución del contenido en la nuez de ácidos grasos poliinsaturados, responsables tanto de las cualidades organolépticas como saludables de este gran alimento.

secar la nuez a más temperatura (72ºC frente a los 40ºC que se usan en España), lo que acorta el secado en unos 3 días, a costa de calentar excesivamente la nuez repercutiendo sobre su sabor.

También llevan a cabo otros procesos que no son habituales en Europa, como blanquear las nueces con lejía (aunque algunos países, como Alemania, han comenzado a prohibir la entrada de nuez tratada con este desinfectante).

El resultado final es una nuez de excelente presencia (buen tamaño, cáscara muy blanca, sin restos de las manchas producidas por los fenoles del pelón cuando se quita) pero de cualidades organolépticas muy limitadas, en comparación con la nuez que no ha sufrido ese tipo de procesado.

Hay que destacar que las diferencias de sabor descritas no son debidas a las variedades utilizadas: las variedades californianas producidas en España, sin el procesado californiano, son más apreciadas incluso que la nuez “del país”, porque el resto de sus características (tamaño, color de grano, porcentaje de llenado, dureza de la cáscara…) son mucho mejores que las de las nueces de semilla.

Dado que la nuez no es un alimento de primera necesidad, el consumidor lo adquiere por lo agradable de su sabor, fundamentalmente, por lo que, si tiene la oportunidad, se declina por el producto nacional antes que, por el importado de California, lo que hace que éstas últimas tengan un precio de mercado que llega incluso a duplicar el de las nueces de California. Este dato es fácilmente contrastable en cualquiera de los hipermercados que visitamos actualmente.

¿A qué se debe la elevada productividad de las variedades modernas?

Evidentemente, la investigación consigue avances, y las variedades más actuales están desarrolladas sobre la base de la mejora de las variedades tradicionales.

Pero adicionalmente, existe una característica productiva que es la que más distingue en productividad a las variedades modernas de las tradicionales: el hábito de fructificación, que distingue dos tipos de variedades:

Variedades de fructificación terminal: La producción se produce únicamente en el extremo de cada rama, es decir, en la periferia del árbol. Por ello, es necesario disponer de árboles muy grandes si buscamos una elevada producción. En total, la superficie productiva de cada árbol es pequeña, por lo que el techo productivo de este tipo de variedades es bajo (2.500 Kg/Ha; 3.000 en casos muy excepcionales. Variedades de fructificación terminal son Franquette, Hartley, Ronde de Montignac.

Variedades de fructificación lateral: La producción se produce en los brotes aparecidos a lo largo de cada rama. La superficie productiva se incrementa, por lo que no es necesario desarrollar árboles tan grandes para producir mucho. Cuando él % de fructificación lateral de una variedad es alto, ésta se hace más apta para marcos intensivos. El techo productivo de este tipo de variedades es mucho más alto, pudiendo llegar hasta 6 y 7.000 Kg/Ha. Por todo ello, un elevado porcentaje de fructificación lateral es muy buscado en cualquier programa de mejora varietal. Ejemplos de este tipo de variedades son: Chandler, Vina, Howard, Tulare o Lara.

Es conveniente tener en cuenta que la fructificación lateral es una característica que se da con relativa poca frecuencia en la naturaleza, y que se está preservando en los procesos de selección de forma artificial gracias a que es un carácter de elevado interés productivo para el hombre. Por ello, la inmensa mayoría de las plantas obtenidas mediante semillas tradicionales serán de fructificación terminal, ofreciendo un techo productivo tremendamente bajo.

¿Qué marco de plantación he de utilizar?

Dependerá de varios factores:

  • la variedad o clon a utilizar (por su vigor)
  • las condiciones edafoclimáticas de su finca, que condicionarán la duración y calidad del período vegetativo, y, por tanto, la potencialidad de crecimiento de nuestras condiciones
  • aspectos relacionados con el manejo: disponibilidad de riego, sistema de fertirrigación…

Si desea consultar cuál sería el marco de plantación óptimo de su plantación, le sugerimos nos solicite información personalizada de forma gratuita a través de nuestro departamento técnico/comercial.

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